¿Dónde está el Amor?
Que, como, cuando,
por tanta interrogante superflua
olvidé, pienso yo,
la verdadera razón de mi búsqueda.
Me harté de palabrerías,
definiciones asemánticas,
y de asintomáticas realidades ajenas...
nada puedo esperar,
de la inconsciencia racional.
Y sin embargo,
por las madrugadas despierto
junto con los gatos que me consumen
en su ópera de batallas
y estratagemas conspiratorias.
Mi tejado no detiene la nostalgia
que ahora se detiene en remembranza,
allá está, siento yo,
en medio de todas esas pupilas
que hoy quieren arrancarse del firmamento.
